jueves, 17 de mayo de 2012

Cuatro posibles desenlaces de la crisis griega

A medida que Grecia se encamina a otras elecciones, es cada vez más probable que el país salga del euro; aunque esto todavía no es inevitable.

Europa quiere mantener el rescate ligado a las medidas de austeridad de 1.730 de millones de euros (US$220.000 millones) que Atenas firmó en marzo. Sin embargo, los partidos griegos que respaldaron el rescate fueron derrotados de forma aplastante en las elecciones del 6 de mayo.

Las encuestas de opinión sugieren que los partidos a favor del rescate perderán otra vez en las nuevas elecciones de mediados de junio, después de que las conversaciones entre los distintos partidos para formar un gobierno de coalición colapsaran el martes.

La fuerza política griega que más fuerza ha ganado, la Coalición de la Izquierda Radical, conocida como Syriza, gana adeptos con su mensaje de que el rescate se terminó y que de cualquier manera Grecia puede seguir con el euro.

¿Cómo terminará este acto del drama griego? Una salida del euro parece cada vez lo más probable. Sin embargo, eso no es lo que quieren ni la mayor parte de los griegos ni Europa. También hay otros finales posibles. Aquí están los cuatro escenarios:

1. Salida

Si un gobierno de Syriza rompe los acuerdos de rescate, Europa probablemente suspenderá los préstamos que Grecia necesita para el funcionamiento de su gobierno, a pesar de los temores de que el pánico financiero se contagie a Portugal y España.

Durante algún tiempo podría mantenerse a flote al no pagar lo que debe a los proveedores. Eventualmente se el gobierno se quedaría sin dinero para pagar los salarios. El descontento social será posiblemente lo siguiente.

Grecia también necesita miles de millones de euros de Europa para recapitalizar sus bancos que de otra manera se encontrarían en una situación de insolvencia debido a las grandes pérdidas generadas por la reestructuración de los bonos griegos.

El Banco Central Europeo advierte que no permitirá que el banco central griego mantenga a flote prestamistas insolventes a punta de imprimir euros. Grecia se vería forzada a imprimir dracmas para evitar la ruina de sus bancos y de gran parte de su población.

Las economistas temen que los ciudadanos anticipen estos acontecimientos y saquen sus euros de los bancos para proteger sus ahorros. Una corrida bancaria forzaría a Grecia a cerrar los bancos y revivir al dracma.

"A no ser que haya una sorpresa en las elecciones, lo más probable es que se produzca una salida", dice David Lea, una analista de la firma de consultoría de riesgo Control Risks.

2. Repudiar

El popular líder de Syriza, Alexis Tsipras, le dice a los griegos que el país puede quedarse dentro del euro aunque rechace el rescate. Su mensaje atrae a los griegos que quieren mantener el euro pero que resienten las amenazas de Europa.

La creencia de Syriza en tercera opción entre la austeridad y la expulsión es alentada por los cambios europeos en el ámbito político. Los votantes y los políticos son cada vez más críticos con los efectos de la austeridad en Francia, Italia, Holanda y hasta cierto punto en Alemania en el retroceso de la economía.

Sin embargo, estos países no dependen de los planes de rescate de los contribuyentes de otros países. Los préstamos que Grecia necesita para pagar a los jubilados y profesores no llegarán si Grecia suspende la reestructuración de su estado y economía.

"Mis votantes no aceptaran esto y quiero ser reelegido el próximo año", dice Michael Fuchs en alusión a las elecciones nacionales de 2013. Fuchs es un veterano legislador en Alemania en la coalición de centro derecha.

Lea dijo que "Syriza tiene una percepción equivocada de la influencia griega. La cuerda entre una salida y el repudio es mucho más floja de lo que ellos se piensan".

3. Renegociar

Los partidos griegos que están a favor de los planes de rescate pueden desafiar las encuestas de opinión y ganar las elecciones. Estos partidos han llegado a decir que el acuerdo de austeridad que firmaron en marzo necesita ser renegociado.

No obstante, la relajación de los términos de austeridad requerirá préstamos aun más grandes de Europa para cerrar las brechas presupuestales de Grecia. (El Fondo Monetario Internacional ya dijo que presto a Grecia mucho más de lo que puede justificar). Los acreedores del norte no muestran apetito de prestar más a Grecia.

El rescate original de 2010 tuvo que aumentarse en otros 1.380 de millones de euros este año porque el problema en Grecia estaba lejos de estar solucionado. Otro aumento del fondo de rescate tendrá dificultades para salir adelante en los parlamentos de Alemania, Holanda y Finlandia.

"Hemos sido mucho más flexibles de lo que pretendíamos ser", dice Fuchs. "No veo margen de maniobra. La fiesta se terminó".

El próximo gobierno griego puede intentar fingir que quiere renegociar mucho y luego llegar a un acuerdo cercano a lo que se pactó en el plan de rescate de marzo como un dispositivo para guardar las apariencias, según el consultor político independiente, Anthony Livanios.

Sin embargo las encuestas favorables a Syriza hacen difícil esto, dijo Livanios. La ascensión de Syriza se basa en su llamado parar a detener y revertir las medidas de austeridad, no en diluir ligeramente estas últimas. Las concesiones limitadas de Alemania se quedan cortas frente a lo que los partidos de extrema izquierda están dispuestos a aceptar.

4. Arrepentirse

Los líderes europeos dicen que la situación es simple: los políticos griegos tienen que dejar de fanfarronear y adoptar el plan de rescate. Eso implica que Grecia tendrá que comprometerse a mitad de año a otra ronda de austeridad. Entonces es cuando Grecia tendrá los préstamos para pagar por sus servicios públicos, beneficios sociales y para recapitalizar sus bancos. La reacción política en Grecia contra el rescate probablemente ha ido demasiado lejos como para dar marcha atrás. Los partidos que harían eso son sencillamente demasiado débiles. "El acuerdo al que se llegó fue rechazado demasiado rápido", dijo Lea.

WSJ.

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